Hola, bienvenido o bienvenida al episodio 735 de Cómo usar apps. Soy Rodrigo Lagos hoy hablaremos de lo siguiente. ¿Estás cometiendo estos errores comunes en redes sociales? Descúbrelo ahora
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Errores en redes sociales antes de publicar: cómo evitarlos
Muchas personas creen que su problema en redes sociales está en el algoritmo, en la herramienta que usan o en que todavía no encontraron la idea perfecta. Pero en la mayoría de los casos que veo, los errores en redes sociales empiezan mucho antes de publicar el primer video: empiezan en la falta de foco, en abandonar demasiado rápido y en no tener claro qué tipo de negocio se quiere construir.
En este artículo, basado en el episodio 735 del podcast Cómo Usar Apps, te cuento cuáles son los errores más comunes que veo en emprendedores que arrancan con su negocio digital, cómo detectarlos y qué podés hacer para resolverlos. Son aprendizajes que saqué de mi propio proyecto y de acompañar a muchas personas que están empezando.
La buena noticia es que ninguno de estos errores se resuelve con más herramientas ni con más horas frente a la pantalla. Se resuelven con claridad, con un objetivo único y con paciencia para dejar que los datos te muestren el camino.
La trampa de las 50 herramientas y las 40 pestañas abiertas
Hay una trampa en la que cae muchísima gente y que yo llamo la trampa de las 50 herramientas y las 40 pestañas abiertas. Me pasa incluso cuando doy talleres: alguien me dice «podés usar esta herramienta», otro me recomienda «esta inteligencia artificial», otro me trae una idea nueva. Y está bien conocer qué hay disponible, pero la pregunta de fondo es otra.
¿Todo eso te está generando dinero? Conocer una inteligencia artificial y saber cómo funciona no sirve de mucho si no se traduce en resultados concretos para tu negocio. Lo que no necesitás son más herramientas; lo que necesitás es un solo objetivo.
Mi consejo es simple: cerrá esas cuarenta pestañas y poné el foco en una sola cosa. Vas a avanzar mucho más rápido que saltando de una novedad a otra.
Qué herramientas de IA necesitás realmente
Si lo pensás bien, probablemente te alcance con tres o cuatro herramientas de IA. Para darte una idea, podés tener una de generación de imágenes (que muchas veces también permite generar video), una para editar, un generador de textos que te ayude con resúmenes y guiones, y después las propias redes sociales para publicar.
No hace falta mucho más. Cada herramienta nueva que sumás es tiempo de aprendizaje que le quitás a lo que realmente mueve tu negocio: crear contenido de forma constante y conversar con tu audiencia.
En la Escuela de Creadores con IA trabajamos justamente así: con un conjunto reducido de herramientas bien dominadas, en lugar de probar todo lo que sale cada semana.
Medí lo que importa: conversaciones y conversión
En lugar de preguntarte cuántas herramientas conocés, preguntate otras cosas. ¿Cuánta información valiosa estás compartiendo en redes sociales cada día? ¿Cuántas conversaciones estás teniendo con potenciales clientes? ¿Cuánta conversión estás generando?
Esas son las métricas que te dicen si tu negocio avanza. Las herramientas son un medio; las conversaciones y las ventas son el resultado. Cuando cambiás el foco hacia lo que realmente importa, muchas decisiones se vuelven más fáciles.
La pregunta filtro: ¿esto me acerca o me aleja de mi objetivo?
Hay algo que casi nadie te advierte: cuando tu negocio empieza a funcionar, empiezan a llegar propuestas. Mientras no facturás nada, no te llama nadie. Pero cuando el proyecto empieza a dar resultados, aparecen ofertas de todo tipo.
A mí me pasó. Cuando mis proyectos empezaron a funcionar, tuve que rechazar propuestas muy tentadoras para protegerlos. Algunas eran trabajos tradicionales con pago fijo y contrato; otras eran sociedades o trabajos freelance. Eran buenas propuestas, pero no eran lo que yo quería construir.
Para decidir, uso una pregunta filtro muy simple: ¿esto me acerca o me aleja de mi objetivo? Si me acerca, lo analizo y veo cómo aprovecharlo. Si me aleja, lo descarto. Si querés algo en la vida, tenés que priorizarlo por encima de otras cosas. No podés convertirte en un «todólogo» que quiere hacer todo al mismo tiempo.
El ciclo de cambio rápido: diez videos y a empezar de nuevo
Otro error muy frecuente es lo que yo llamo el ciclo de cambio rápido. Una persona tiene una idea de proyecto, por ejemplo una marca comercial o una marca personal, crea diez videos, abandona y empieza de cero con otra idea. Después hace lo mismo con la siguiente, y así una y otra vez.
Diez videos no son nada. Un mes tampoco. Un proyecto necesita tiempo y trabajo sostenido para mostrar si funciona o no. Si abandonás cada vez que no ves resultados inmediatos, nunca vas a tener datos suficientes para tomar buenas decisiones.
Probá estrategias dentro del mismo proyecto
En vez de saltar de proyecto en proyecto, algo que a mí me funciona muy bien es probar diferentes estrategias dentro del mismo proyecto. En Cómo Usar Apps, por ejemplo, voy probando distintas formas de trabajar para ver no solo cuál me deja más dinero, que está bien, sino cuál me da el estilo de vida que quiero y con cuál me siento más cómodo.
Te doy un ejemplo concreto. Antes tenía muchas mentorías en la misma semana y terminaba agotado. ¿Qué hice? Subí el precio y bajé la cantidad de personas que acepto. Así logré un equilibrio que me dio más tiempo libre, y con ese tiempo puedo probar otros nichos, otros productos y otras estrategias para mi producto principal.
El tiempo y la libertad también son parte del negocio
Con el tiempo te vas a dar cuenta de que el tiempo libre es uno de los activos más valiosos que te puede dar un negocio digital. Por ejemplo, cuando tengo que viajar tres horas para rendir un examen, no tengo que pedirle permiso a nadie ni dar explicaciones. Voy, después puedo visitar a alguien, comer algo y volver tranquilo. Eso sería muy difícil con un empleo tradicional.
Por eso, cuando evalúes tu negocio, no mires solo el dinero, que claro que es importante. Preguntate también qué tipo de libertad te está dando lo que estás construyendo.
Hacé una lista de proyectos y elegí un objetivo único
Un ejercicio que me parece muy bueno es armar una lista de proyectos: anotá todos los proyectos que te gustaría hacer. Después, elegí de esa lista el que más te entusiasme y más te guste, y convertilo en tu objetivo único.
Este paso parece simple, pero cambia todo. Cuando tenés un solo objetivo claro, la pregunta filtro de la que hablamos antes se vuelve mucho más fácil de responder, y dejás de dispersarte entre ideas que compiten por tu atención.
La lista de lo que no querés para tu negocio
El complemento de ese ejercicio es hacer una lista de lo que querés y lo que no querés para tu negocio. Es algo que vengo repitiendo en varios episodios y en reuniones, porque da muchísima claridad.
Pensá en preguntas como estas: ¿querés hacer eventos o cursos presenciales? ¿Querés dar clases en directo todos los días? ¿Preferís vender más caro o más barato? ¿Querés salir en cámara o no? ¿Te interesa un curso, un producto digital o un producto físico? No hay respuestas correctas; lo importante es que sean tuyas.
Este ejercicio te evita un error muy común: mucha gente arranca algo pensando que con eso va a ganar más dinero, hace todo un movimiento enorme y después descubre que no le gusta, y lo deja. Dedicarle uno o tres días a estas listas te ahorra meses de esfuerzo en la dirección equivocada.
Los primeros 30 videos son para aprender, no para monetizar
Cuando empieces a publicar, es normal que al principio no pase nada. Es lo más habitual. En mi experiencia, sobre todo en YouTube, con cinco videos es muy difícil sacar conclusiones. Mi recomendación es publicar por lo menos 30.
Pero no para empezar a monetizar ni para ganar dinero rápido, sino para descubrir qué funciona. Los primeros 30 videos te sirven para identificar cuáles son los cinco temas con más interacciones y más engagement. Lo mismo aplica en Instagram: necesitás volumen para entender qué conecta con tu audiencia.
Este tipo de análisis es el que hacemos en vivo en los talleres de los sábados de la Escuela, y en las sesiones de preguntas y respuestas de los martes podés traer tus propios números para revisarlos juntos.
Repetí lo que funciona variando los ángulos con IA
Una vez que sabés cuáles son tus temas más fuertes y entendés quién es tu cliente ideal, el siguiente paso es poner el foco en repetir ese formato o ese contenido, pero variando los ángulos. Podés hablar del mismo tema de muchas maneras distintas y llegar a personas diferentes cada vez.
Acá la inteligencia artificial te ayuda muchísimo. Podés pedirle a Claude, a ChatGPT o a cualquier otra IA que te dé ángulos nuevos. Por ejemplo: «Este es mi cliente ideal, dame ideas sobre estos temas». Y después: «Este tema me funcionó muy bien, dame diferentes variaciones para que siga impactando a distintas personas».
La clave es que primero tengas bien definido a tu cliente ideal, porque sin eso la IA te va a dar ideas genéricas. Es algo que enseño paso a paso dentro de la Escuela de Creadores con IA, y podés empezar con la prueba gratuita de 7 días para ver cómo trabajamos.
Foco, paciencia y claridad: la base antes de publicar
Si tuviera que resumir todo en una idea, sería esta: los errores en redes sociales más comunes no tienen que ver con la técnica, sino con la falta de foco. No necesitás 50 herramientas ni 40 pestañas abiertas. Cuando tu proyecto empiece a facturar, van a llegar propuestas tentadoras, y la pregunta «¿esto me acerca o me aleja de mi objetivo?» te va a ayudar a decidir.
Evitá el ciclo de cambio rápido, dale tiempo real a tu proyecto, armá tu lista de proyectos, elegí un objetivo único y definí con claridad lo que querés y lo que no querés para tu negocio. Después, publicá con constancia, analizá qué funciona y repetilo con nuevos ángulos.
Si querés recorrer este camino acompañado, te espero en la Escuela de Creadores con IA. Gracias por leer, por escuchar el podcast y por hacer que este proyecto sea sostenible. Nos leemos en el próximo artículo.
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