Hola, bienvenido o bienvenida al episodio 732 de Cómo usar apps. Soy Rodrigo Lagos y hoy te revelo una prueba que empezó a dar resultados
Antes de empezar, te recuerdo que están abiertas las inscripciones para la escuela de creadores con IA, donde puedes aprender a crear contenido y productos digitales de forma práctica. https://www.skool.com/escuela-de-creadores-ia/about
Contenido para Facebook: cómo un post llegó a 210.000 vistas
Durante mucho tiempo traté a Facebook como una red de segunda. Publicaba ahí lo mismo que ya había creado para otras plataformas, casi como un trámite, y los resultados eran los que te imaginás: poco alcance y casi nada de conversación. Hasta que hice algo que debería haber hecho mucho antes: preguntarme dónde estaba realmente la gente a la que le quiero hablar.
En este artículo, basado en el episodio 732 del podcast Cómo Usar Apps, te cuento cómo empezamos a crear contenido para Facebook adaptado a la plataforma, sin anuncios, y cómo en pocos días uno de esos posts superó las 210.000 visualizaciones. Pero más que el número, lo que quiero compartirte es el razonamiento que hay detrás, porque lo podés aplicar a cualquier producto y a cualquier red social.
El error de perseguir la viralidad
Muchas personas que arrancan con un negocio digital eligen la red social por moda. Hubo una época en la que subías un video a TikTok y explotaba, y entonces todo el mundo quería estar ahí. El problema es que la viralidad por sí sola no te garantiza nada: podés tener miles de vistas de gente que nunca va a comprar lo que ofrecés.
Lo que yo recomiendo es invertir la pregunta. En lugar de preguntarte dónde es más fácil hacerse viral, preguntate dónde está tu cliente ideal. Si vendés, por ejemplo, un producto de recetas saludables y tu público se mueve principalmente en Facebook, no tiene mucho sentido empezar por Instagram o por X. Primero va la audiencia, después la plataforma.
Primero definí a tu cliente ideal
Esto es algo que explico seguido y que, confieso, a veces doy por sentado. Hace poco, en uno de los talleres en vivo de los sábados de la Escuela, me di cuenta de que no todos lo tenían tan claro como yo creía, así que lo trabajamos desde cero.
El punto de partida es conocer a la persona a la que le hablás: qué le preocupa, qué quiere lograr, qué la frena, cómo vive su día. Recién cuando tenés esa imagen clara podés preguntarte dónde pasa su tiempo en internet y qué tipo de contenido consume.
Cómo usé Claude para encontrar a mi audiencia
Para hacer este trabajo más rápido, tomé un prompt muy largo y detallado que uso hace tiempo para construir perfiles de cliente y lo convertí en un skill de Claude, es decir, una habilidad reutilizable que llamé «cliente ideal». El funcionamiento es simple: le das una breve reseña del producto que tenés o que vas a crear, y te devuelve las características de la persona que más probablemente lo compraría.
Con ese perfil en mano, el segundo paso fue pedirle que me indicara en qué redes sociales se mueve más esa audiencia. En nuestro caso, para contenido sobre inteligencia artificial, la respuesta ubicó primero a YouTube y Facebook, después a Instagram y más atrás a TikTok y al resto. Hay que tomarlo como una orientación y no como un dato absoluto, pero me sirvió para cuestionar una decisión que venía sosteniendo por costumbre.
Por qué Facebook no nos funcionaba antes
Nosotros veníamos muy enfocados en Instagram, porque ahí estábamos generando bastantes conversiones. En Facebook, en cambio, hasta hace aproximadamente un mes casi no teníamos publicaciones propias. Lo que hacíamos era compartir cosas que ya habíamos creado para otras redes.
Y ahí estaba el problema. Ese contenido no estaba pensado para Facebook, no respetaba el tipo de publicación que funciona en esa plataforma, y por eso no rendía. No era que Facebook no sirviera: era que no le estábamos hablando en su idioma.
Cada red social tiene su propio formato
Una vez que sabés dónde está tu audiencia, el siguiente paso es investigar cómo funciona el contenido en esa red: qué formatos rinden mejor, cuáles son las tendencias del momento y cómo se consume.
Pensalo así. En X (antes Twitter) son muy comunes los hilos, que son publicaciones escritas, a veces con alguna imagen, que se van encadenando una debajo de la otra casi como si fueran un artículo de blog. Eso no tiene nada que ver con Pinterest, que es una red mucho más visual. Si fueras arquitecto y quisieras mostrar las casas que diseñás, probablemente te convendría estar donde la gente busca inspiración visual. Adaptar el contenido al formato de cada plataforma no es un detalle: es lo que define si te ven o no.
El formato que usamos en Facebook
Con todo esto claro, empezamos a publicar con un formato pensado para Facebook. Lo que hacemos es bastante simple: un post, principalmente escrito, acompañado de una imagen y con una llamada a la acción para que la persona nos escriba o se registre en la comunidad. Todo orgánico, sin pagar anuncios.
Desde los primeros días empezamos a notar pequeños avances. Y a los pocos días de arrancar con este enfoque, uno de los posts despegó.
Los números del post que se hizo viral
Te comparto las métricas tal como las vi en el panel: la publicación llegó a unas 210.000 visualizaciones y a unos 136.000 espectadores, con alrededor de 1.700 interacciones. Además se guardó unas 1.000 veces, se compartió 272 veces, recibió 23 comentarios y sumó 442 reacciones.
Para una página en la que prácticamente acabábamos de empezar a publicar de esta forma, es un resultado enorme. Lo que más me llama la atención son los guardados y los compartidos, porque indican que el contenido le resultó útil a la gente, no solo llamativo.
Vistas no es lo mismo que ventas
Acá quiero ser honesto. El post nos generó bastantes consultas, pero todavía no tengo del todo claro cuántas ventas vinieron de ahí. Creo que se concretó una suscripción anual en Skool y algunas ventas de un pack de prompts que también podrían haber llegado por esa vía, pero las ventas nos entran desde distintos lugares y todavía no hice el análisis de métricas para saber con certeza el origen de cada una.
Te lo cuento porque es una trampa muy común: celebrar las vistas y olvidarse de medir lo que importa. Un post viral es una gran señal, pero la pregunta que tenés que hacerte siempre es cuántas conversaciones y cuántas ventas generó. Hasta acá, el experimento funcionó muy bien, y el siguiente paso es medirlo con más precisión.
Empezá vendiendo servicios antes que infoproductos
En la comunidad pasan cosas que me confirman este enfoque todo el tiempo. Hace poco, una alumna compartió en Skool un video que le hizo a un cliente: él quería verse más feliz y más profesional en su contenido, y ella le creó un avatar con IA que aparece hablando sobre su negocio. La calidad del resultado es muy buena, y lo más importante es que nos contó que ya está generando ingresos con lo que aprendió.
Por eso siempre recomiendo lo mismo a quien empieza de cero: antes de lanzarte a vender un infoproducto, que tiene una curva de aprendizaje más alta, empezá ofreciendo servicios. Mejorarle el contenido a un cliente con las herramientas que ya sabés usar te permite hacerte un colchón mientras aprendés marketing y ventas. Si querés ver cómo se hace esto en la práctica, podés entrar a la Escuela de Creadores con IA con la prueba gratuita de 7 días y recorrer los proyectos que están haciendo otros alumnos.
Saber escribir es lo que convierte
Todo lo que te conté tiene algo en común: un buen contenido que vende empieza por una buena redacción. Por eso en la Escuela estamos poniendo mucho foco en copywriting, es decir, en aprender a escribir textos que conecten y que lleven a la acción. Si no sabés marketing ni sabés armar un buen contenido, hacer tus primeras ventas se vuelve muy cuesta arriba, por mejores que sean las herramientas de IA que uses.
También estamos preparando lanzamientos colectivos. Un lanzamiento es una estrategia de ventas en la que se organiza un evento, mucha gente entra al mismo tiempo y una parte compra en ese momento. La idea es que yo dé una especie de taller y que los miembros de la comunidad inviten personas; si esas personas compran, quien las invitó gana una comisión recurrente. A medida que repitamos y mejoremos estos eventos, la intención es subir los precios para que las comisiones también crezcan.
Primero la audiencia, después la plataforma
Si tuviera que resumir este episodio en una sola idea, sería esta: no elijas la red social por moda ni por costumbre. Definí a tu cliente ideal, investigá dónde está, estudiá qué formato funciona en esa plataforma y adaptá tu contenido a ella. En nuestro caso, hacerle caso a ese análisis y darle a Facebook un contenido pensado para Facebook cambió los resultados en cuestión de días.
Este tipo de ejercicios, desde armar el perfil del cliente ideal hasta ajustar un post para una red concreta, son los que trabajamos en la Escuela, y cualquier duda que te surja al aplicarlos la podés traer a las sesiones de preguntas y respuestas de los martes. Gracias por leer, por tus valoraciones de cinco estrellas en Spotify y Apple Podcasts, y por hacer que este proyecto sea sostenible. Nos leemos en el próximo artículo.
Meta description: Cómo creamos contenido para Facebook orgánico, sin anuncios, y un post llegó a 210.000 vistas en pocos días. El método: primero el cliente ideal.
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